|
El
bosque está gris, sin color
le
falta el sol, no tiene luz
paseo
de abetos, aquí estoy,
os
eché de menos,
necesito
vuestro consejo
vuestra
dulce quietud,
para
no equivocar mi actitud,
para
no perder la cordura
y
no sentirme ridícula.
Cómo
explicar mi comportamiento,
cómo
deciros que lo siento,
apoyada
en tu tronco estoy bien,
no
me importa el frío,
ni
la suave lluvia que cae,
solo
oigo el silencio
y
el latido de mi corazón.
¿En
qué pienso?
no
necesito pensar,
sólo
sentir
que
formo parte vuestra,
que
me sabéis escuchar,
que
nada me reprocháis,
y
me reconforta.
Aquí,
entre vosotros, estoy segura,
sosiego
mi alma,
aclaro
mi mente,
no
temo nada,
ni
siquiera a la muerte,
que
algún día
me
convertirá en simiente.
oooOOOooo
|