CONFIDENCIAS A VENUS


G A V I O T A


 DESESPERACIÓN
MAR 

Dedicar la vida
a vivir,
he de empezar a hacerlo
sólo yo,
cansado estoy
de intentar
compartir mis sueños
con alguien, ¿para qué?
solo moriré,
que más da
solo vivir
si jamás lograré
cumplir
nada de lo que soñé.

¿Por qué nací?
para qué,
quién se complace
en hacerme sufrir así,
se me hunde el suelo,
¿por qué?
quizás sin motivo
pero no encuentro sentido
al transcurrir de los días
uno tras otro,
siempre igual,
sin fe en vivirlos,
sin ilusión
mejor morir.

Y si no es así,
si contra mi voluntad
he de seguir,
miraré de frente
la encrucijada
y seguiré el camino
que me designe el alma.

 

  

El cristal de tus aguas
refleja
toda tu vida interior,
paz,
adormeces mi alma
reconfortando sus latidos,
palpitaciones del ser
deseando recobrar
su estabilidad.

Te miro,
embelesado,
mientras el sol
acaricia mi rostro.

Te escucho
en el silencio de la mañana
sólo roto
por gaviotas que cruzan
despertando mi vida.

Me llamas,
de nuevo me llamas,
con susurros
que me atraen
pues sé
que en tu seno
estaré bien,
reconfortado
de la vida y sus batallas.

Y te anhelo
como un amante a su amada,
como el pájaro a sus alas,
como la herida a ser curada,
sólo en ti fui feliz,
sólo tu respetas
todas mis emociones
que engrandeces
apaciguando mi alma.

*

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