CONFIDENCIAS A VENUS
G A V I O T A
CÁLIDO INTERIOR
GAVIOTAS AUSENTES

Luce el sol,
al menos lo siento así
en el color de tus ojos,
el calor de tus manos
queridas sensaciones
que me hacen vivir,
día a día,
ese astro en el cielo
que tanto amo.

Si el interior es cálido
que importa el frío exterior,
no podrá entrar,
no le dejará este corazón
que tan bien se siente
al compás
del sonido de tu voz,
ni mi mente
se dejará llevar
por la melancólica nieve.

Y ante tu ausencia
los ojos cerraré,
y con el pensamiento
a tu lado llegaré
donde sé
que tu sonrisa
paciente espera
mi llegada,
y de tu amor la esencia
con la fuerza del alma
conseguiré.

No es tan difícil
cuando se ama
sentirse unidos
en la distancia,
ni tan fácil
que algo tan simple
destruya
el recuerdo hermoso
de un
te amaré siempre.

Hoy no las vi,
quizás presintieron
que no necesitaba
su querida presencia
junto a mi.

Puedo imaginaros
jugueteando en el mar
bajo el espléndido sol
que luce hoy, os siento.

Volad por mi
al cielo azul,
vuestras alas
dejad balancear
a la brisa y la luz.

No estaré allí
más, con los ojos del alma
imaginaros puedo,
siento que os envidio,
os quiero.

Al atardecer,
cuando el sol cansado
oculte sus rayos,
al nido volveréis
y os estaré esperando.

¡Hola! ¿cómo estáis?
el día toca a su fin,
en círculos volaréis
sobre mi,
mañana, Dios dirá.

Espero el amanecer,
sabiendo
que al despertar
miraré al cielo
y os volveré a ver.

Antes de partir,
de nuevo al mar,
sobrevolaréis la ciudad
y, con vuestras blancas alas,
mi día podrá comenzar.

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