RELATOS AL CAER LA TARDE ©


M A I T R E Y A


R E F L E X I O N E S


ANOCHE TUVE UN SUEÑO




 

ANOCHE TUVE UN SUEÑO

 

Anoche tuve un sueño. No puedo decir que agradable, aunque tampoco una pesadilla. Alguien, desde una tribuna arengaba a todo aquel que deseara escucharle.

Tras un tiempo de exaltación de la gente, terminó diciendo:

“España ya no puede aguantar más, sus presupuestos tienen un desequilibrio descomunal, está maquillados como una vedette en decadencia, las arcas del tesoro se parecen a los pantanos en el 2008, mientras tanto, los funcionarios, controladores aéreos, etc., gritan desaforadamente por un incremento salarial y cada vez hay más gente que vive de las subvenciones y demás ayudas del Estado sin trabaja”.

Tras unos instantes de incesantes gritos, pidió calma y dejó paso a un compañero que trataba de decir también unas palabras.

Amigos, las crisis se vienen sufriendo de hace muchos años, son periódicas aunque irregulares, pero se han ido solucionando, quizá basada en la sentencia de un sabio filosofo, el cual dijo una vez, hace ya algún tiempo:

"El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."

Sí, queridos amigos, al gran filósofo Marco Tulio Cicerón se le ocurrió esta genial forma de resolver la crisis en la que se encontraban inmersos en la Roma del año 55 antes de Cristo.

Y me desperté, creo que con ilusión. Me di cuenta de que no estamos solos, que nuestros antepasados cuidan de nosotros. Aunque parece que la historia la desconocemos, la obviamos, ya que el presente siempre supera al pasado (incluso en crisis). ¿Si hoy en día, Cicerón dijera esto en la tribuna de Congreso de los Diputados, en que extremo político le situarían? Probablemente, a la derecha de la derecha.

 

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